La “Crema” se rehizo de un mal primer tiempo en Jujuy, dio vuelta el resultado pero terminó empatando ante el “Lobo” 2 a 2. Lucas Bovaglio y Nicolás Castro convirtieron los tantos “celestes”, mientras que Guido Di Vanni y Federico Pomba los del local. El plantel rafaelino quedó licenciado hasta el 3 de enero.
Atlético de Rafaela cerró su participación en 2010 en el campeonato de Primera “B” Nacional con un interesante empate ante Gimnasia y Esgrima en condición de visitante. Los dirigidos por Carlos Trullet jugaron dos partidos en uno: defraudaron en el primer tiempo y reaccionaron en el segundo.
El primer período de la “Crema” podría considerarse como una continuidad del cotejo ante Unión: poco volumen de juego, confusión estratégica y dudas y discusiones defensivas. Sin ser exageradamente superior, el “Lobo” se hizo dueño porque dominó la mitad de cancha con la simpleza del adelantamiento de sus medios. Pajón y Carretero fueron profundos por los costados y Yedro e Iuvalé se plantaron en campo contrario con personalidad y con muy poco manejaron las acciones. Ante esta ambición jujeña Atlético no tuvo oposición, primero porque esperó muy atrás, por lo que quedó muy lejos de la zona de rebote, y segundo porque le faltó entereza anímica y energía para intentar al menos un anticipo.
Para colmo de males el doble cinco, poco trabajado, entre Morales y Fissore nunca hicieron pie, corrieron mucho y llegaron siempre tarde. Poco fue lo de Serrano, que prácticamente no jugó en los primeros 45 minutos y “Nico” Castro fue un alma en pena, en defensa y en ataque.
El único tanto de la etapa llegó a los 25 minutos y a través de un triple error “celeste”. En primera instancia, ni Fernández, ni Carniello, ni nadie hicieron algo para impedir que Carretero sacara un centro con comodidad desde posición “11”. Luego, ya en el corazón del área, Bovaglio, apareado con Romero, no pudo rechazar por lo que permitió que la pelota siguiera de largo. Ya casi en el segundo palo, Guido Di Vanni llegó antes a la pelota ante el quedo de Martín Zbrun y con una bolea de zurda la cruzó al primer palo. Se veía venir el gol local y vino nomás, para castigar la pobre producción rafaelina.
A pesar de lo endeble de su fútbol, la “Crema” tuvo el empate a través de algunas chances. La primera opción fue vía aérea, porque González y Carniello, con sendos cabezazos, estuvieron cerca de marcar e incluso el de Vila hizo revolcar a Bangardino para sacarla de al lado del palo. Pero la más clara llegó sobre la hora del primer parcial, cuando Federico González, el mejor de Atlético en el parcial, enganchó por izquierda y remató por encima de Bangardino desde posición cerrada. Pero no tuvo fortuna porque el balón reventó el travesaño y se fue por el costado.
Trullet cambió todo para jugar el complemento: Juárez por Morales, línea de tres en el fondo, Zbrun al medio y Castro de enganche. Y desde la jugada inicial se vio otra energía en el campo, evidenciando que aquel gran equipo estaba latente.
Juárez le devolvió vitalidad a Castro al darle un toque seguro y la balanza futbolística se terminó de inclinar cuando Trullet mandó al campo a Lagrutta. Entonces Luis empezó a buscar los espacios, a tocar entre líneas y se generó una ráfaga mortal de Atlético. Primero hubo un claro penal sobre Carignano que Ariel González no sancionó. Inmediatamente el riocuartense cortó una jugada que terminaba en mano a mano de Lagrutta, pero Lucas Bovaglio hizo justicia por pie propio. El “Moncho” le dio de derecha y la colgó del ángulo para empatar espectacularmente.
En la jugada siguiente Nicolás Castro, ahora atento, vital, recuperó la pelota en la salida del “Lobo”, se internó en el área y la cruzó de derecha haciendo estéril el esfuerzo de Bangardino. Gran recuperación “celeste”, con una terrible aceleración Atlético encarriló el resultado y cambió rotundamente la imagen que dejó en el primer tiempo.
Pero la alegría no duró demasiado, la “Crema” quedó con un equipo ofensivo de acuerdo a sus intérpretes y no lo pudo aguantar. En la media hora del segundo tiempo Federico Pomba empató de cabeza tras un corner.
El final fue de ida y vuelta, pero Atlético tuvo las más interesantes. Si hubiera tenido precisión en la puntada final los tres puntos quedaban para Rafaela, pero el último toque no apareció y por eso la cosa terminó siendo empate y justicia.
De cualquier forma se destaca la reacción del segundo tiempo, la recuperación del protagonismo y la fortaleza anímica para rescatar una unidad en un reducto complicado. Ahora el descanso, el balance y la planificación. Por lo pronto, la última versión del año de la “Crema” invita a pensar que hay material para seguir peleando por los premios del campeonato.
AGENCIA FE
Atlético de Rafaela cerró su participación en 2010 en el campeonato de Primera “B” Nacional con un interesante empate ante Gimnasia y Esgrima en condición de visitante. Los dirigidos por Carlos Trullet jugaron dos partidos en uno: defraudaron en el primer tiempo y reaccionaron en el segundo.
El primer período de la “Crema” podría considerarse como una continuidad del cotejo ante Unión: poco volumen de juego, confusión estratégica y dudas y discusiones defensivas. Sin ser exageradamente superior, el “Lobo” se hizo dueño porque dominó la mitad de cancha con la simpleza del adelantamiento de sus medios. Pajón y Carretero fueron profundos por los costados y Yedro e Iuvalé se plantaron en campo contrario con personalidad y con muy poco manejaron las acciones. Ante esta ambición jujeña Atlético no tuvo oposición, primero porque esperó muy atrás, por lo que quedó muy lejos de la zona de rebote, y segundo porque le faltó entereza anímica y energía para intentar al menos un anticipo.
Para colmo de males el doble cinco, poco trabajado, entre Morales y Fissore nunca hicieron pie, corrieron mucho y llegaron siempre tarde. Poco fue lo de Serrano, que prácticamente no jugó en los primeros 45 minutos y “Nico” Castro fue un alma en pena, en defensa y en ataque.
El único tanto de la etapa llegó a los 25 minutos y a través de un triple error “celeste”. En primera instancia, ni Fernández, ni Carniello, ni nadie hicieron algo para impedir que Carretero sacara un centro con comodidad desde posición “11”. Luego, ya en el corazón del área, Bovaglio, apareado con Romero, no pudo rechazar por lo que permitió que la pelota siguiera de largo. Ya casi en el segundo palo, Guido Di Vanni llegó antes a la pelota ante el quedo de Martín Zbrun y con una bolea de zurda la cruzó al primer palo. Se veía venir el gol local y vino nomás, para castigar la pobre producción rafaelina.
A pesar de lo endeble de su fútbol, la “Crema” tuvo el empate a través de algunas chances. La primera opción fue vía aérea, porque González y Carniello, con sendos cabezazos, estuvieron cerca de marcar e incluso el de Vila hizo revolcar a Bangardino para sacarla de al lado del palo. Pero la más clara llegó sobre la hora del primer parcial, cuando Federico González, el mejor de Atlético en el parcial, enganchó por izquierda y remató por encima de Bangardino desde posición cerrada. Pero no tuvo fortuna porque el balón reventó el travesaño y se fue por el costado.
Trullet cambió todo para jugar el complemento: Juárez por Morales, línea de tres en el fondo, Zbrun al medio y Castro de enganche. Y desde la jugada inicial se vio otra energía en el campo, evidenciando que aquel gran equipo estaba latente.
Juárez le devolvió vitalidad a Castro al darle un toque seguro y la balanza futbolística se terminó de inclinar cuando Trullet mandó al campo a Lagrutta. Entonces Luis empezó a buscar los espacios, a tocar entre líneas y se generó una ráfaga mortal de Atlético. Primero hubo un claro penal sobre Carignano que Ariel González no sancionó. Inmediatamente el riocuartense cortó una jugada que terminaba en mano a mano de Lagrutta, pero Lucas Bovaglio hizo justicia por pie propio. El “Moncho” le dio de derecha y la colgó del ángulo para empatar espectacularmente.
En la jugada siguiente Nicolás Castro, ahora atento, vital, recuperó la pelota en la salida del “Lobo”, se internó en el área y la cruzó de derecha haciendo estéril el esfuerzo de Bangardino. Gran recuperación “celeste”, con una terrible aceleración Atlético encarriló el resultado y cambió rotundamente la imagen que dejó en el primer tiempo.
Pero la alegría no duró demasiado, la “Crema” quedó con un equipo ofensivo de acuerdo a sus intérpretes y no lo pudo aguantar. En la media hora del segundo tiempo Federico Pomba empató de cabeza tras un corner.
El final fue de ida y vuelta, pero Atlético tuvo las más interesantes. Si hubiera tenido precisión en la puntada final los tres puntos quedaban para Rafaela, pero el último toque no apareció y por eso la cosa terminó siendo empate y justicia.
De cualquier forma se destaca la reacción del segundo tiempo, la recuperación del protagonismo y la fortaleza anímica para rescatar una unidad en un reducto complicado. Ahora el descanso, el balance y la planificación. Por lo pronto, la última versión del año de la “Crema” invita a pensar que hay material para seguir peleando por los premios del campeonato.
AGENCIA FE
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