El Pincha soñaba con prenderse pero Ruhl tapó todo y Susso dio el golpe.
Se armó para pelear arriba pero venía con un andar irregular. Pero como el torneo da tantas chances, el Pincha de Caseros se ilusionaba en la previa con un triunfo para prenderse otra vez cerca de los líderes. Por eso en Caseros había clima de fiesta. El local eligió la ropa, se perfumó pero en la peluquería, le pusieron el freno: No te hagas los Ruhl...os. Porque Acasusso metió una contra de entrada y después dejó que su arquero haga el resto. Y aunque no lo mereció, dio el golpe y se llevó los tres puntos para su casa.
Los de Blanco salieron a arrollar a los de Ramondino pero en la primera réplica Fiedrich le metió un pase en cortada a Chao que la clavó arriba. Ahí, el partido se hizo de ida y vuelta, con mucho ritmo y teniendo al medio como zona de tránsito veloz. En ese golpe por golpe, ni Britos, Yassogna y Delorte estuvieron finos en la última puntada. Y cuando lograron pasar el muro defensivo, apareció Ruhl en toda su dimensión que tapó tres bolas tremendas que tenían destino de red. En el medio, Susso intentó responder por la vía de las corridas de Abalos, que tuvo una para liquidar pero fue bien atorado por Ríos.
Así llegó el final, y el bochorno: diez barras se metieron en la cancha a robarle la ropa a sus players. Lo hicieron con un par y luego fueron al vestuario a llevarse más. En ese instante, Estudiantes perdió mucho más que tres puntos.
OLÉ
Hasta siempre. Hrabina se fue ayer por la tarde del club, luego de despedirse de sus ex dirigidos. Lo acompaña su ayudante de campo, Julio Gaona, quien saluda al secretario, "Pelusa' Ortega. Atrás, Antuña y Slavutzqui los miran. El Ruso y el tesorero cortaron su relación tras el partido con Quilmes. ESCENARIO La relación entre Hrabina y algunos dirigentes se rompió en base a los últimos malos resultados. Le cuestionaban los planteos. GERARDO ALANIZ -------------------------------------------------------------------------------- Ayer el presidente Jorge Miadosqui le comunicó a Enrique Hrabina que su ciclo llegaba al final. Ese fue el último eslabón de una relación que fue mutando a medida que el equipo perdía la gran ventaja con que terminó el año pasado, que trepó hasta los ocho puntos sobre su escolta de entonces, Olimpo. Por eso, lentamente, al Ruso los dirigentes dejaron de darles ciertos pedidos. El tema táctico y la supuesta falta de audacia en los planteos del entrenad...

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