El equipo de Kudelka se consagró campeón de la B Nacional y logró el ascenso a la Primera después de 12 años de ausencia en la máxima categoría. ¡El éxito es de la T!
De punta a punta. Así logró el título el conjunto cordobés. Talleres, que hasta hace una temporadas estaba en el Federal A, tomó aire y logró una campaña digna para las gloriosas páginas en los libros de historia del Fútbol Argentino. Invicto en 19 partidos, con 14 triunfos y cinco empates, los dirigídos por Frank Kudelka dominaron la categoría y consiguieron el único ascenso del certamen.
Las estadísticas confirman que el Matador de Córdoba fue el conjunto top de la B Nacional: es el equipo que más tantos logró (30) y el que menos recibió (10), por ende, tiene la mejor diferencia de gol (+ 20). Pero la racha no comenzó en este campeonato. Fueron 39 los partidos sin perder para el conjunto de Kudelka: sí, desde el 1° de junio de 2015, hasta el pasado miércoles, cuando cayó por Copa Argentina contra Defensa y Justicia (0-2).
Tan dominante ha sido Talleres que en las diferentes facetas del juego que su arquero titular, Guido Herrera, lleva 619 minutos con la valla invicta. En el ataque, varios jugadores se han repartido las conquistas con acento cordobés: Nazareno Solís es el máximo anotador del equipo con siete tantos, seguido de Gonzalo Klusener y Elías Strahman con cinco.
La T volvió a su lugar en el mundo, ya que la próxima temporada será su número 21 en Primera. ¡Felicitaciones!
AFA
Hasta siempre. Hrabina se fue ayer por la tarde del club, luego de despedirse de sus ex dirigidos. Lo acompaña su ayudante de campo, Julio Gaona, quien saluda al secretario, "Pelusa' Ortega. Atrás, Antuña y Slavutzqui los miran. El Ruso y el tesorero cortaron su relación tras el partido con Quilmes. ESCENARIO La relación entre Hrabina y algunos dirigentes se rompió en base a los últimos malos resultados. Le cuestionaban los planteos. GERARDO ALANIZ -------------------------------------------------------------------------------- Ayer el presidente Jorge Miadosqui le comunicó a Enrique Hrabina que su ciclo llegaba al final. Ese fue el último eslabón de una relación que fue mutando a medida que el equipo perdía la gran ventaja con que terminó el año pasado, que trepó hasta los ocho puntos sobre su escolta de entonces, Olimpo. Por eso, lentamente, al Ruso los dirigentes dejaron de darles ciertos pedidos. El tema táctico y la supuesta falta de audacia en los planteos del entrenad...

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