Atlético venció a Instituto y volvió a demostrar que está para cosas muy importantes.
¿Por qué se impuso el “decano”? Porque salió desde el primer minuto a ganar. Y lo hizo con orden táctico y jugando como dicen los libros, es decir, con la pelota por el piso y buscando los espacios para llegar al arco rival. Pero tampoco se puede dejar de lado que el conjunto nunca bajó los brazos, a pesar del penal errado por Luis Rodríguez y de la gran actuación de Laureano Tombolini, el arquero de la “gloria”.
En el primer tiempo Atlético sorprendió a Instituto. Con Diego Erroz inspirado en la marca y en la distribución del juego, atacó por todos los sectores a Instituto. No se fue a descansar con una victoria porque le faltó contundencia a la hora de pisar el área rival. ¿Instituto? Poco y nada, porque fue muy bien controlado en el medio campo por el trío formado por Erroz-Damián Musto-Nicolás Dematei y anulado por Andrés Bressán, Javier Páez y Juan Manuel Azconzábal.
El arranque del segundo tiempo fue espectacular para el equipo que dirige Héctor Rivoira. No se había jugado ni un minuto cuando el “decano” tuvo un penal a favor por una clara infracción que le cometieron a Rodríguez. El “Pulga” tomó la pelota, disparó mal y Tombolini se lo atajó.Los fantasmas del empate con Atlético Rafaela comenzaron a sobrevolar por Alta Córdoba. Pero se fueron rápidamente.
Los “decanos”se repusieron a ese golpe y siguieron generando situaciones de gol. Primero fue Nicolás Castro el que capitalizó una gran jugada de Erroz y después Rodríguez marcó un verdadero golazo para cerrar el pleito. Instituto intentó el milagro, pero se topó con un rival que no lo dejó respirar con la marca y que lo siguió atacando. Con este argumento Atlético consiguió un triunfo que lo deja más cerca de la gloria.
1- Un equipo con convicciones
Desde el primer minuto Atlético salió a buscar el triunfo. Nunca renunció a su vocación ofensiva, ni siquiera cuando Instituto intentaba conseguir el milagro.
2- Solidez defensiva
La última línea y los volantes son fieras a la hora de marcar. Son tan asfixiantes que los rivales se quedan rápidamente sin argumentos para vulnerarlos.
3- Funciona como un reloj
Lo mejor de los “decanos” es que mantienen un orden táctico sin importar quiénes son los hombres que lo ponen en práctica. Rivoira tiene con qué lograr cosas importantes.
Instituto 0
Atlético 2
INSTITUTO
1- Laureano Tombolini (9)
3- Damián Toledo (4)
2- Alejandro Rébola (4)
6- Pablo Frontini (4)
4- Alejandro Gagliardi (5)
5- Facundo Agustinoy (5)
8- Nicolás Crocce (4)
10- Ezequiel Lázaro (6)
11- Alejandro Faurlín (5)
7- Jerónimo Morales Neumann (4)
9- Silvio Romero (5)
DT: Jorge Ghiso
ATLETICO
1- Lucas Ischuk (6)
4- Andrés Bressán (7)
2- Javier Paéz (7)
6- Manuel Azconzábal (7)
11- César Montiglio (6)
8- Diego Erroz (8)
5- Damián Musto (7)
3- Nicolás Dematei (7) 10- Nicolás Castro (5)
7- Luis Rodríguez (5)
9- Leopoldo Gutiérrez (7)
DT: Héctor Rivoira
GOLES: Segundo tiempo: 19´ Castro (A) y 27´ Rodríguez (A)
Minuto a minuto:
10´ pase de Erroz a Montiglio; no llegan ni Rodríguez ni Gutiérrez.
16’ centro de Castro; le pasa al “Pulguita” y a Gutiérrez; la saca Tombolini.
17’ córner de Montiglio, cabezazo de Páez y la saca el arquero.
40´ se duerme Páez, se la roba Morales Neumann y Romero quiere sorprender a Ischuk, bien atento.
47´ Tombolini le atajó un penal a Rodríguez.
50´ Tombolini le gana un mano a mano al “Pulga”.
51’ Tombolini le sacó un cabezazo a Musto.
64’ una serie de rebotes termina en el gol de Castro, de cabeza.
72’ en una jugada individual el “Pulga” anota otro gol con un sorberbio disparo.
82´ centro de García; la envía afuera.
Cambios: 63´ Facundo Torres (5) por Crocce (I), 69´ Ricardo Chavarri por Faurlín (I), 72´ Matías García por Castro (A), 77´ Lucas Concistre por Toledo (I), 78´ Juan Pablo Pereyra por Gutiérrez (A) y 85´ Mauricio Verón por Erroz (A).
Amonestados: Musto, Bressán y García (AT).
Estadio: Instituto.
Lo que viene: Atlético recibirá el domingo a las 15.30 a Los Andes; Instituto visitará el sábado a Quilmes.
No se equivocó en jugadas claves e impidió el juego brusco.
LA GACETA
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