LOS JUGADORES DE ALDOSIVI LE OFRENDAN LA VICTORIA A SU GENTE. EL TIBURON ESTA CON TODO Y VA POR CHACARITA.
MAR DEL PLATA.- En este fútbol mediocre y parejo hacia abajo, esta vez la tabla no mintió. Aldosivi tenía la chance de quedar a un solo punto del líder, Chacarita; y para eso debía sumar su séptimo triunfo consecutivo. Enfrentaba a Almagro, la otra cara de la realidad. Y el Tiburón dejó en claro sus objetivos y literalmente se lo “comió” al Tricolor. Fueron cinco, pero pudieron ser muchos más.
No fue medida Almagro para este equipo de Andrés Rebottaro, que tal vez no luce como un verdadero candidato; pero es práctico y contundente como muy pocos lo son en la categoría. Aldosivi es hoy por hoy, el que mejor proyección tiene en el torneo de cara a las catorce fechas que restan.
Es cierto que aún queda mucho camino por recorrer, pero de mantener esta performance, los marplatenses pueden dar el batacazo y sumar una plaza en la elite del fútbol argentino. La otra cara es Almagro, que no en vano transita su pobrísimo presente por el fondo de la tabla y con peligro de descenso directo (aventaja a Los Andes y a Talleres de Córdoba).
El equipo del muchas veces milagroso Rodolfo Motta fue un mero partenaire de Aldosivi. Arrancó mejor y durante el primer cuarto le generó algunos problemas al local. Sin embargo, cuando Aldosivi metió el primero se acabaron las ilusiones para los de Villa Raffo. Iban 27 minutos, Gigli habilitó a Campodónico y tras el rebote en Ramírez, el delantero facturó.
De ahí en más, cada ataque de Aldosivi pudo terminar en el fondo del arco, aunque antes que terminara la etapa, la pelota entró dos veces más y encima Campodónico erró un penal. A los 36 minutos, Diego Martínez quiso tirar un centro y la clavó en el segundo palo; y sobre los 43, Gigli cabeceó un centro desde la izquierda y la puso contra un palo.
En el segundo tiempo, Almagro ensayó algunas variantes pero enseguida tuvo un penal en contra y se quedó con diez. Se jugaban 18 minutos, Viturro se llevó por delante a Gigli y el árbitro no dudó. Cajaravilla eligió el palo opuesto a Ramírez y aumentó la diferencia. Un rato después, Viturro se iba expulsado por una nueva amarilla y encima lesionado.
A Almagro no le salió una. Empezó una y mil veces, y siempre se quedó en el camino, abrumado y sometido a la superioridad de su rival. Aldosivi fue práctico, le alcanzó con manejar cuidadosamente el balón y trasladarlo al terreno enemigo. Con esa premisa volvió a dar una nueva estocada. Leclercq, que segundos antes había ingresado por Diego Martínez, encontró su oportunidad en el área chica tras un centro de Roselli y no la desaprovechó.
Los minutos finales fueron a toda orquesta, con toque y “oles” que bajaron de la tribuna. El feroz Tiburón volvió a atacar y lo hizo con una lluvia de fútbol y goles. La ilusión se mantiene, pero por La Feliz no quieren festejar por adelantado. Almagro está cada vez más golpeado y los moretones ya no lo dejan ver la tabla.
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