lunes, 14 de abril de 2014

"Es un quilombo"

De Felippe fue muy gráfico al describir la realidad de Independiente. "Hasta las cinco de la tarde no sabíamos si íbamos a jugar. Hay que ponerse los pantalones largos", declaró el técnico. Omar De Felippe explotó en carne viva tras el empate de Independiente ante Almirante Brown. "Estoy caliente. No jugamos bien. Una vez que nos llegaron nos empataron", arrancó. Y luego fue muy duro. "Les comenté en la semana que algunos chicos no están bien, sin confianza, eso se nota. Hay jugadores que son fundamentales, que si no rinden el equipo no juega. Y todo influye. A las cinco de la tarde no sabíamos si íbamos a jugar. Marco la realidad. No nos podemos esconder. El entorno no es fácil. Ahora hay que ponerse los pantalones largos", agregó el entrenador. Vale recordar: por atraso en los pagos, los empleados del club estaban de huelga y dispuestos a no abrir el estadio. "Es un quilombo", sentenció. "¡Qué carajo estamos esperando para juntarnos y mejorar! Pero esto es lo que hay, lo tenemos que mejorar. No es fácil para nosotros. ¿Les voy a pegar a los jugadores? No, con estos jugadores voy a pelear el ascenso. Pero no es fácil. Se va a complicar mucho si no nos ponemos los pantalones largos. Yo entiendo a la gente que putea". "Es imposible aislar al equipo de lo que se vive en el día a día. Ustedes ven la realidad. No había redes para los arcos...", agregó. "Esto es contagio y hay que seguir insistiendo con estos pibes. Estamos en zona para ascender, pero da bronca. Dependemos de nosotros, eso está claro. Aunque el equipo no juega como uno pretende. Siempre exigimos lo máximo (...). Tampoco ligamos, y cometimos errores graves en la definición. Hay que sumar para que los pibes se suelten y podamos meterla", dijo. El entrenador levantó la voz en más de una vez, en una versión que no mostró en otras conferencias de prensa. De Felippe no buscó excusas en el estado del campo de juego, con mucha arena. "La cancha estaba mal para los dos. Pero yo no le voy a echar la culpa a la cancha. El problema es nuestro. En muchos partidos cada duda es un gol de los rivales". "Soy realista, lo que nos toca es esta realidad, la que ven en la cancha. Son las cosas que están pasando, tratamos de mantener la tranquiildad. Los jugadores saben todo lo que pasa. Pero estos chicos pasaron por muchas cosas, y no tienen que ver con la plata. El orden de las cosas hacen que las cosas anden bien. Nosotros nos desordenamos en una jugada y nos empataron". Y finalmente reclamó una reacción de los futbolistas. "Hay jugadores que no están en el nivel que estaban. Y dos o tres que no estén en su nivel se siente mucho". Fuerte. Sin dudas. OLÉ

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