miércoles, 5 de febrero de 2014

Final en llamas

El Quemero superaba 3-1 a Fénix y se encendió la mecha: todos a las piñas, ¡incluso los entrenadores! Toda la prepotencia que se mostró durante el encuentro, reventó con un simple roce. Suficiente para darle mecha a la acción, y transformar la cancha de Fénix, que caía 3-1 con Acassuso, en el ring de boxeo más grande de Pilar. Vamos por partes...
La cuestión comenzó en el inicio del partido, con varias idas y vueltas entre Marcos Riquelme, punta del Cuervo, y Rodrigo Alonso, defensor del Quemero. Minutos después, Mariano Puch, volante local, fue a trabar con el ingresado Julián Giménez y lo dejó tendido en el suelo. ¿Entonces? Fue todo secuencial: el propio Alonso increpó al jugador agresor, aunque apareció en escena el 9 de los dueños de casa y le pegó, por detrás, una patada al defensor visitante. A todo esto, Alejandro Friedrich le encajó un manotazo al Pájaro y terminó de calentar el ambiente. Lo que siguió fue una batahola. Los futbolistas que miraban la escena se metieron en la trifulca. Algo similar sucedió con la dupla técnica Gómez-Orsi, de Fénix, y Walter Otta, DT del Quemero, quienes ¡terminaron repartiendo! Más tranquilo todo, el árbitro Ignacio Lupani expulsó a los cuatros jugadores que iniciaron el lío, y se predispuso para continuar el partido, pero... Mientras Riquelme iba al vestuario, en el túnel, Friedrich le pegó una piña en la cabeza y se reanudó la gresca. Por lo menos, las discusiones en la platea entre hinchas locales y allegados de Acassuso no pasaron a mayores. La relativa perlita de un final en llamas... Pilar (especial). olé

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