jueves, 18 de abril de 2013

La barra brava de Huracán "apretó" al plantel en el entrenamiento

Como consecuencia del ataque, el entrenador Juan Manuel Llop tendría decidido dar un paso al costado, al igual que sus compañeros del cuerpo técnico Jorge Gabrich y Hugo Reinaudo, cuyos automóviles fueron de los más afectados. Buenos Aires . - Unos 150 barrabravas de Huracán encapuchados y armados con palos irrumpieron hoy en la práctica que el plantel realizaba en el club de Parque de los Patricios, donde agredieron a los jugadores, les robaron sus pertenencias y rompieron automóviles de futbolistas y el cuerpo técnico. Como consecuencia del ataque, el entrenador Juan Manuel Llop tendría decidido dar un paso al costado, al igual que sus compañeros del cuerpo técnico Jorge Gabrich (ayudante de campo) y Hugo Reinaudo (preparador físico), cuyos automóviles fueron de los más afectados. La decisión del técnico y sus ayudantes sería porque lo sucedido este mediodía fue la gota que colmó el vaso, ya que en febrero pasado habían encontrado sus autos particulares con tajos en los neumáticos en el estacionamiento del estadio Tomás A. Ducó. El episodio fue denunciado en primer término por Llop, quien reportó a AM Radio 9 el segundo atentado desde que ocupa ese cargo en el club y señaló: "Entró la barra al vestuario, algunos encapuchados y con palos. Los golpearon, rayaron y rompieron autos de varios jugadores". "Rayaron los autos de (Walter) Busse, (Mauro) Milano, otros jugadores y hasta el del preparador físico", precisó Llop, para luego indicar: "El club no tiene seguridad privada ni policial. Ya hablamos con Alejandro Nadur (el presidente) y el preparador físico ya no quiere seguir en el club". "¿Cómo hago yo ahora para que Busse me juegue de local contra Patronato después de todo lo que vivió hoy a la mañana? Durante el día vamos a evaluar cómo seguimos porque es muy difícil trabajar así. Cuando hay este tipo de episodios, uno está emocionalmente tocado y hay que tomarse un tiempo y evaluar qué hacer", aseveró. Por su parte, Nadur salió a hablar con medios televisivos esta tarde y confirmó que fueron unos 150 los hinchas que formaron parte del ataque, a la vez que explicó: "Por una puerta amedrentaron al personal de seguridad e ingresaron". "Amedrentaron a los futbolistas más jóvenes, a uno le robaron un celular y entiendo que otro chico terminó golpeado", expresó el dirigente. Incluso los violentos dejaron una amenaza consistente en regresar dentro de una semana, para volver a "robarles todo" mientras que los jugadores que sufrieron destrozos en sus automóviles estarían planteando la rescisión contractual. Los integrantes del plantel decidieron buscar algún tipo de respaldo en Futbolistas Argentinos Agremiados, que en adelante se encargaría de coordinar las medidas de protección que serán exigidas. "Muchos de los más perjudicados han sido los chicos de la reserva que terminaron su entrenamiento más tarde. Esto no es común porque no entran nunca", fueron palabras de Nadur. El "Globo" quedó eliminado hace menos de 24 horas de la Copa Argentina, por penales frente a Godoy Cruz, lo que volvió a tensar la relación con los hinchas. El equipo igualó 0 a 0 en tiempo reglamentario pero luego cayó en definición por penales, anoche en el estadio San Juan Del Bicentenario. Octavo en el Campeonato de Primera B Nacional a catorce puntos de Olimpo, tercero y con derecho a ascenso hasta el momento, el conjunto afronta las últimas nueve fechas del campeonato. Hace tiempo que el público de Huracán está disconforme con el funcionamiento del equipo y los integrantes de la "barra" lo hicieron saber hoy de la peor manera. Lo que ocurrió este jueves es que los ómnibus de la hinchada regresaron de San Juan cuando los jugadores se entrenaban en el "Palacio" Tomás Ducó, ya que allí estacionaban y los parciales tenían previsto desconcentrarse. Semejante invasión no tiene antecedentes en la crónica violenta del fútbol local, pero algo similar pudo haber ocurrido el viernes cuando la "barra brava" de Independiente avanzó de manera similar hacia los vestuarios después del partido con Unión, disconforme con el 1 a 1. La diferencia estuvo en que un nutrido pelotón de la Guardia de Infantería de la Provincia de Buenos Aires, repelió con éxito el avance con disparos de balas de goma. En esta ocasión, había solo personal de seguridad en número reducido, que no pudo hacer frente a 150 exaltados, contó Nadur, quien anunció que en la tarde del jueves se dirigía a radicar las denuncias correspondientes. Este tipo de agresiones es común en los clubes de las categorías más bajas del ascenso y han ocurrido en Leandro Alem o Sportivo Italiano durante los entrenamientos, en tanto que en días de partido suelen registrarse ataques a las delegaciones visitantes. Un hecho similar que rozó a un club de primera se produjo en el predio de la AFA, en Ezeiza, cuando hace una semana fue increpado el jugador de Independiente Luciano Leguizamón a la salida de una práctica realizada allí, precisamente, con la intención de hallar mayor tranquilidad. (NA) . –

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