viernes, 12 de abril de 2013

Relato de un naufragio

Tras el 0-2 ante Argentino de Merlo, Osvaldo Ruggero fue despedido de su cargo como entrenador en un ciclo extremadamente corto. Lo reemplazará Daniel Casas, DT de 4ta División. Es difìcil explicar el momento actual por el cual atraviesa el Naranja. Nada pudo lograr Juan Carlos Zerrillo cuando el rendimiento del equipo había empezado a mermar. Despedido éste, la Comisión Directiva se inclinó por Osvaldo Ruggero, el último entrenador exitoso del club (ascenso a Primera C en 2008). Pero el respaldo duró poco. Tras 4 partidos (1 empate y 3 derrotas) Ruggero fue invitado a dejar el banco de suplentes del equipo del sur. La situación pone de manifiesto el momento de incertidumbre por el cual atraviesa Berazategui. El equipo no rinde, juega sin público hace varias fechas, los entrenadores se suceden en poco tiempo y el panorama hace que la situación que rodea al club del sur sea tensa. Frente a Argentino de Merlo, Ruggero no sólo había optado por variar el esquema, sino también probar con ubicar a algunos hombres en diferentes posiciones. El resultado fue el mismo. Salvo algunos pasajes, Berazategui no consiguió gravitar en demasía. El equipo comenzó el encuentro con su última línea bien adelantada. La búsqueda de juego se daba por el sector derecho, en el tándem que compartían Arregui (hoy como lateral con llegada) y Coassini (hoy como delantero). Fue allí donde estuvo lo mejor del Naranja en la jornada. Las principales dudas (que luego se convirtieron paulatinamente en certezas) estuvieron en el medio campo, tanto en la creación como en la contención. Nahuel Pombo (de floja tarea, hoy como volante por derecha) nunca pudo acomodarse en dicha posición. Siempre tuvo tendencia a ubicarse como enlace (su característica principal), y esta situación hizo que a la derecha del círculo central quedara un hueco enorme; espacio que debían cubrir entre Arregui -comprometiendo sus espaldas-, Torres y Coassini. Lo poco que pudo construir Berazategui en ataque se desmoronó a los 15 del primer tiempo. Un desacierto en la zona media y destiempo en los relevos fueron la puerta de entrada a través de los centrales, para que Daniel de Santis penetrara con pelota dominada e intente eludir a César González. El arquero de Berazategui buscó achicar el ángulo de disparo del delantero y terminó por cometerle infracción. Tras la amarilla para González, el mismo De Santis se encargó de facturar desde el punto penal. 1-0 para Argentino de Merlo. Desde ese momento, el malestar en los hombres de Berazategui fue aumentando. Mientras Nicolás Vara se divertía por el sector izquierdo del ataque de Argentino de Merlo (sector derecho de medio campo Naranja), las equivocaciones y el fastidio comenzaron a florecer hasta convertirse en un verdadero desorden. El segundo gol de la visita llegó desde una pelota que Pombo pierde sobre el sector izquierdo del ataque Naranja. Nicolás Vara, con mucha clase, venció a González y puso las cifras 2-0. Sería redundante aclarar que, luego del segundo gol visitante, el caos en Berazategui fue total. El inicio de la segunda etapa hacía preveer que el gasto iba a correr por cuenta de Berazategui. Y así fue. A pesar de contar gran parte del complemento con un hombre de más (expulsado a los 6´de ésta etapa Cristian Barrientos en el visitante) el Naranja no tuvo la astucia para capitalizar la tenencia de pelota. Ya sin Pombo en cancha y con Báez ocupando su posición e intentando ser conductor del equipo, Berazategui ganó en fútbol, aunque sin ser demasiado profundo. Tenencia sin chances claras y exposición a contras profundas de Argentino de Merlo son el resumen justo de este pasaje del encuentro. Mario Flores (duelo aparte con los pocos simpatizantes locales que se encontraban en la platea) ingresó en el equipo visitante en lugar de Fernando Bianchi. Ubicado en la derecha del ataque, tendió una trampa perfecta para que Diego Montellano se vaya expulsado a los 27 del segundo tiempo por una acción violenta. El mismo Flores por esa banda, y Andrés Ghibaudi por izquierda, enloquecieron a la reorganizada última línea de Berazategui integrada por un Iván Islas distraído, un Mariano Quillutay cansado (como líbero), y un José Banegas que fue, con poco, lo más firme en defensa durante todo el partido. De poco sirvió el ingreso de Cano en el ataque de Berazategui. Sus intenciones terminaron diluyéndose en la nebulosa de Fener y Brunetti, ambos de discreta labor. Con Cano en cancha en lugar de Adrián Arregui (amonestado y muy cansado; de gran tarea), Juan Manuel Coassini (voluntarioso; uno de los jugadores más regulares a lo largo del torneo) se ubicó como volante por derecha. Báez, se ubicó como volante central, suplantando a Quillutay que ya se ubicaba como líbero. El partido terminó en medio de todo ese desorden, con pocas claras para ambos conjuntos, con los hombres de Berazategui expuestos al juego brusco, ofuscados, y sin la fortuna de convertir en las pocas llegadas al arco rival. Berazategui: 0 González; Arregui (25 ST Cano), Islas, J. Banegas, Montellano; Pombo (0 ST Báez), Quillutay, Torres; Coassini, Brunetti, Fener. DT: Osvaldo Ruggero. Argentino de Merlo: 2 Ponce; Salvatierra, Chiacchiara, Siena, Steingard; Mociulsky, Alvarez, Barrientos, Vara (42 ST Piacenza); De Santis (35 ST Ghibaudi), Bianchi (10 ST Flores). DT: Daniel Chazarreta. Amonestados: 15 PT González (B) 6 ST Coassini (B) 16 ST Báez (B) 20 ST Arregui (B) 25 ST Quillutay (B) 49 ST Islas (B) Expulsados: 6 ST Barrientos (AM) 27 ST Montellano (B) Goles: 15 PT De Santis -P- (AM) 35 PT Vara (AM) Por: Germán Cavalcante. MUNDO ASCENSO

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