
INDEPENDIENTE RIVADAVIA
Eso dice Jorge Ghiso, nuevo DT, y avisa: “Hay material para mucho más que zafar del descenso...”.
Allá por mediados de mayo vivió en carne propia los placeres del éxito, pero también se topó cara a cara con los efectos que produce la incertidumbre. En ese entonces, el ascenso a Primera que conseguía con Quilmes no significaba la prolongación de su ciclo, sino que decretaba la finalización del mismo. Hasta ahí llegó Jorge Ghiso. Hoy, siete meses después, Vitrola vuelve al ruedo en Independiente -M- (reemplaza a Trotta), club que anda penando con los promedios -está a dos puntos de la Promo- y que necesita levantar ya. “Será un lindo desafío, tenía ganas de dirigir otra vez”, arrancó el hombre de 59 años su charla con Olé .
-¿Qué hiciste todo este tiempo sin dirigir? -Miré mucho fútbol, no me tomé vacaciones. Sobre todo observé al Barcelona y al Real Madrid, que son los equipos que me divierten. También la Premier y la liga de México.
-¿De Argentina no? -Sí, claro...
-Todavía se te nota mal por no haber seguido en la A con Quilmes...
-Y sí. Me quedé con ganas de dirigir en Primera porque estoy preparado. Veo que hay muchos que están haciendo sus primeras armas y les dan las chances. Y uno, que ya tiene un largo recorrido en esta profesión, no tiene esa suerte. Pero bueno, es mi materia pendiente y por ella voy.
-Igual, Independiente tiene otro objetivo, y es salvarse del descenso.
-Sí, pero hay material para mucho más que zafar del descenso... Además, el torneo está muy parejo y si sumás, le escapás a la zona de abajo y terminás peleando el campeonato.
-¿Y por qué pensás que el club todos los años se arma bien y luego hace un torneo irregular? -Creo que los jugadores deben entender que acá se tiene que ganar. Están en una ciudad linda, tranquila, cobran en fecha y entonces no terminan de convencerse. No están de paso... Pero por eso yo les tengo que dar confianza, aportar orden y charlar para convencerlos de que hay que dejar todo...
Allá por mediados de mayo vivió en carne propia los placeres del éxito, pero también se topó cara a cara con los efectos que produce la incertidumbre. En ese entonces, el ascenso a Primera que conseguía con Quilmes no significaba la prolongación de su ciclo, sino que decretaba la finalización del mismo. Hasta ahí llegó Jorge Ghiso. Hoy, siete meses después, Vitrola vuelve al ruedo en Independiente -M- (reemplaza a Trotta), club que anda penando con los promedios -está a dos puntos de la Promo- y que necesita levantar ya. “Será un lindo desafío, tenía ganas de dirigir otra vez”, arrancó el hombre de 59 años su charla con Olé .
-¿Qué hiciste todo este tiempo sin dirigir? -Miré mucho fútbol, no me tomé vacaciones. Sobre todo observé al Barcelona y al Real Madrid, que son los equipos que me divierten. También la Premier y la liga de México.
-¿De Argentina no? -Sí, claro...
-Todavía se te nota mal por no haber seguido en la A con Quilmes...
-Y sí. Me quedé con ganas de dirigir en Primera porque estoy preparado. Veo que hay muchos que están haciendo sus primeras armas y les dan las chances. Y uno, que ya tiene un largo recorrido en esta profesión, no tiene esa suerte. Pero bueno, es mi materia pendiente y por ella voy.
-Igual, Independiente tiene otro objetivo, y es salvarse del descenso.
-Sí, pero hay material para mucho más que zafar del descenso... Además, el torneo está muy parejo y si sumás, le escapás a la zona de abajo y terminás peleando el campeonato.
-¿Y por qué pensás que el club todos los años se arma bien y luego hace un torneo irregular? -Creo que los jugadores deben entender que acá se tiene que ganar. Están en una ciudad linda, tranquila, cobran en fecha y entonces no terminan de convencerse. No están de paso... Pero por eso yo les tengo que dar confianza, aportar orden y charlar para convencerlos de que hay que dejar todo...
OLÉ
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